Beneficios de la Biotecnología, hoy y en el futuro, son casi ilimitados.
La biotecnología vegetal ofrece la posibilidad de producir cultivos que no sólo tendrán mejor sabor sino que, además, serán más saludables.
Los carácteres agronómicos incorporados por biotecnología (tales como resistencia a insectos o a herbicidas) incrementan el valor agrícola de los cultivos al permitirles hacer cosas que aumentan la producción o reducen la necesidad de otros insumos tales como agroquímicos o fertilizantes. Entre los productos nuestros que en la actualidad tienen incorporados carácteres que dan mayor rendimiento con menores costes (ya que permiten un mejor control de plagas y malas hierbas), se incluyen las patatas, el maíz y la soja. Ya estamos cultivando patatas que usan un 40% menos de insecticidas químicos que las variedades convencionales.
Los atributos de calidad, o "rendimiento" ayudan a valorizar el producto para los consumidores al mejorar la calidad del alimento y la fibra producida por la planta. Es probable que en el futuro se puedan ofrecer patatas que absorben menos aceite cuando se les fríe, maíz y soja con un mayor contenido de proteínas, tomates con un sabor más fresco y fresas que retienen su dulzura natural.
Algún día, las semillas se convertirán en centros de producción sin igual, de gran eficiencia energética y favorable al medio ambiente, capaces de manufacturar productos que hoy provienen de recursos no renovables. Una planta de colza de primavera (canola), por ejemplo, puede convertirse en una fábrica que agrega beta carotina al aceite de canola para aliviar la deficiencia nutricional que causa la ceguera nocturna.
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